Nuestra lingüística determina nuestros estados internos, ya qué nuestro inconsciente no juzga entre bueno y malo, para el inconsciente son simplemente afirmaciones. Las asume como verdad y hace de ello nuestra realidad: “todo me pasa a mi“, “porque me pasa esto a mi“, “no me gusta mi vida“, mis padres no me quieren“, “no soy…


































